Neutralidad de la Red: ¿De verdad se muere internet?

Extracto del artículo publicado por @SergioRS en elmundo.es

"Es un debate activista", reconoce Borja Adsuara, abogado y ex director general de la entidad gubernamental Red.es. "Y todos los debates activistas son catastrofistas".

De la discriminación a la optimización


En efecto, la última decisión de la FCC abre la puerta a un posible bloqueo o ralentización de servicios digitales a criterio de las operadoras. Sin embargo, no será fácil que algo así ocurra en EEUU: "No se admitirían prácticas anticompetitivas o contra el usuario, hay leyes suficientes para protegerlo", pronostica Adsuara.
Desde su punto de vista, la clave del debate es el concepto de discriminación: "Todo el mundo da por hecho que es negativo, pero discriminar es distinguir, como hacen los bancos cuando tienen que conceder un crédito y estudian la solvencia de su cliente. Sin embargo, el problema no es la discriminación, sino la discriminación injusta. Lo que hace la neutralidad es prohibir esta discriminación injusta»"
Con esta distinción, bloquear un servicio sería algo injusto. Sin embargo, favorecer un tipo de tráfico sobre otro, sin que afecte al cliente, sería lícito.
A diferencia de EEUU, Europa cuenta desde 2016 con una regulación clara: la Directiva 2002/22/CE y el Reglamento 2015/2120. Allí se establece que la conexión a Internet es un "servicio universal" que debe respetar "los principios de objetividad, transparencia, no discriminación y proporcionalidad". Aunque en EEUU no exista una ley sobre ello, son características que hasta ahora siempre se han respetado.
"Una vez garantizada la no discriminación injusta, existe la discriminación positiva: es decir, se da un mejor servicio a quien paga más", analiza Adsuara. "Estos servicios optimizados sí están permitidos en Europa".
Es lo que se denomina 'zero rating'. Una posibilidad abierta por Bruselas para favorecer la competencia y satisfacer a las operadoras que permite optimizar ciertas conexiones. Eso sí, siempre que sea "para contenidos, aplicaciones o servicios específicos" y la "optimización sea necesaria" o para "servicios que precisen de un nivel de calidad específico".

Algo que muchos detractores de ambas medidas, y defensores de la neutralidad, consideran que puede afectar a la competencia y la innovación. Si cuando nacía Spotify las operadoras hubiesen priorizado un servicio musical a coste de datos cero, ¿habría logrado la aplicación sueca cambiar la forma en que escuchamos música?

Para Adsuara no es un efecto tan grave, ya que las nuevas aplicaciones o servicios siempre estarían disponibles a través de un acceso básico. Sin embargo, sí es un hándicap que deberían salvar, una desventaja competitiva a la que tendrían que enfrentarse y que no existía hasta ahora.

La necesidad de un servicio básico


Para Adsuara lo ocurrido en EEUU no es catastrófico. "Una compañía como Netflix podría pagar o llegar a un acuerdo para que su servicio fuese optimizado con un determinado operador. Siempre, eso sí, que no perjudique al servicio básico del que disfrutan todos los usuarios".
Lo que debe ser universal, según explica, es el servicio básico, el acceso a la Red con una garantías mínimas como las que ofrece la normativa europea. Algo en lo que coinciden desde Vodafone, puesto que se muestran partidarios de que haya "unos principios generales" y aseguran que "se puede convivir con la actual regulación europea", aunque también con la estadounidense, ya que "la regulación de la libre competencia y la protección al consumidor defienden estos principios generales". Postura similar a la de Telefónica, que se compromete a "garantizar un internet abierto y sin restricciones".
Con ese punto de partida, "no es incompatible la neutralidad de la red con una gama de ofertas, siempre que no afecten al servicio universal". Adsuara lo compara también con el transporte: "Hay quien viaja en autobús y quien lo hace en su coche. ¿En qué le molesta a un usuario de autobús que otro vaya en coche por la misma carretera si puede pagarlo?".
A corto plazo, los estadounidenses no verán ningún cambio en la forma en que se conectan a Internet. A medio plazo se multiplicarán las ofertas y posibilidades para conectarse. Lo mismo que probablemente ocurrirá en Europa a través del zero rating. La diferencia es que en el viejo continente ninguna operadora podrá priorizar unos servicios sobre otros y en Estados Unidos sí.
¿Supondrá esto que Internet muera tal y como lo conocemos? Dependerá de la aplicación que se haga de la nueva normativa. Puede que el debate se limite, como explica Adsuara, a "cómo se consuma el ancho de banda y cómo se defina [en la práctica] un servicio básico universal".

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